LA RETENCIÓN DE LÍQUIDOS ES UN PROBLEMA VERDADERO

Digamos que pierdes 1 kilo de grasa en 14 días. Es un gran éxito, pero puede que no lo veas al mirarte en el espejo porque tu cuerpo todavía retiene 1 kilo de líquidos excesivos.

El agua constituye el 60% del peso corporal. Cada día pierdes y recuperas alrededor de 2 o 3 litros. Algunos días conservas más agua, otros días menos. Los síntomas de la retención de líquidos incluyen la hinchazón en los dedos, tobillos, pies y estómago y una sensación de debilidad.

Si eres como la mayoría de los hombres, podrías resolver el problema con dejar de añadir tanta sal a tu comida. El sodio es el culpable notorio en cuanto a la retención de líquidos. Pero no es el único. Ponerte a dieta produce los mismos efectos.

¿Por qué tu cuerpo retiene más líquidos cuando estás a dieta? ¿Y qué remedio tiene? Descubre 4 consejos efectivos para no padecer hinchazón cada vez que intentas perder peso.

1. No te prives de comida

Los estudios han demostrado que la falta de calorías aumenta los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Esto conduce a unos problemas serios de salud, como la resistencia a la insulina, la acumulación de la grasa abdominal y la retención de líquidos. Aunque hay que ingerir menos calorías para perder peso, ¡no exageres!

2. No exageres con la actividad física

Obviamente, ej ejercicio físico es necesario si quieres quemar la grasa corporal, aumentar la masa muscular o perder peso. Sin embargo, demasiada actividad física puede elevar los niveles de cortisol y privar al cuerpo de nutrición. No te sirve de nada perder peso si no te sientes bien ni consigues aliviar la hinchazón.

La actividad física de baja intensidad reduce los niveles de cortisol, mientras que la de alta intensidad los eleva un poco, pero también ayuda a tu cuerpo a lidiar con el estrés. El secreto está en la moderación.

3. Deberías saltarte la dieta de vez en cuando

Parece demasiado bueno para ser verdad, pero se ha demostrado científicamente que disfrutar de alguna comida insalubre mientras estás a dieta baja en calorías reduce la retención de líquidos. El estudio más conocido es el experimento de inanición de Minnesota en el que los voluntarios comenzaron a seguir una dieta baja en calorías.

Cuando los voluntarios recibieron una comida alta en calorías para celebrar, perdieron una cantidad significativa de peso. Sus niveles de cortisol se redujeron drásticamente y consiguieron drenar los líquidos retenidos.

4. Toma un diurético de alta calidad

Cuando empiezas a perder peso, las células grasas empiezan a liberar las toxinas y hormonas, y tu cuerpo comienza a retener los líquidos. En este momento tu hígado y sistema linfático requieren más apoyo.

Si las toxinas y líquidos excesivos no se eliminan, tu cuerpo terminará conteniéndolos y, en consequencia, te sentirás débil o hasta te pondrás enferrmo.

Un diurético de alta calidad como Turbo Fix te ayuda a eliminar los líquidos retenidos mientras mantiene intacto tu equilibrio mineral.

Turbo Fix elimina el 27% de los líquidos exesivos del cuerpo, reduce la hinchazón, elimina las toxinas y apoya al órgano responsable de quemar la grasa: el hígado. Lo mejor de Turbo Fix: está basado en una fórmula avanzada y contiene los ingredientes completamente naturales. Además, ¡los resultados son visibles después de tan solo unos días!